sábado, 24 de mayo de 2008

RELACIÓN ENTRE LA PERSONALIDAD, LA CONDUCTA SOCIAL Y LOS PROBLEMAS DE COMPORTAMIENTO

¿ES LA PERSONALIDAD LA CAUSA DE LA CONDUCTA SOCIAL O VICEVERSA?

Los profesores sabemos muy bien, por la práctica diaria, que detrás de un niño problemático suele haber una situación problemática anterior, proveniente de su entorno de la que el niño es una fiel caja de resonancia.
Lo realmente difícil es discernir los efectos de las causas. Es decir, un niño con problemas de comportamiento, ¿los acusa porque su personalidad está distorsionada? o, por el contrario ¿la conducta social en el entorno en que se desarrolla no es la más adecuada y causa en el niño que la sufre una herida tan honda que la llega a acusar en la personalidad?
No es fácil discernirlo, porque los dos aspectos están muy estrechamente unidos y me gustaría realizar unas breves reflexiones al respecto:
- Cuando nos referimos a la personalidad no nos referimos a la persona sin más, sino a una persona determinada dentro de un grupo.
- La personalidad aúna el sustrato físico y mental con la disposición y con el modo de reaccionar ante el medio ambiente que cada persona adopta y que la diferencia de los demás.
- La personalidad viene determinada por una serie de factores que la configuran: condicionamiento, sensaciones, emociones, experiencias, aprendizajes, carácter...
- El ser humano cuenta con una carga genética que va a determinar como será (alto, rubio, gordinflón...) y también se transmiten genéticamente ciertas características que conforman la estructura de su personalidad (inteligencia, ciertas aptitudes y algunas cualidades del temperamento).
- Algunas características de la personalidad no son tanto una herencia genética como un producto del "entrenamiento" o del "contagio" a través de un proceso de interacción biológico-ambiental que va modulando su personalidad.
- El hogar, las relaciones y el ambiente social dirigen la personalidad del niño en el proceso de maduración en uno u otro sentido. Por ejemplo, unos padres que no demuestran afecto pueden provocar el desarrollo de rasgos de introversión.
- Si el ambiente familiar se caracteriza por el equilibrio, el respeto entre todos los miembros del grupo, la confianza, la suficiente seguridad económica y emocioanl, la personalidad del niño será más armónica que si crece en un ambiente de desavenencias, inseguridad económica...
- También van a influir en su personalidad el colegio y la escolarización en general, la influencia de la comunidad y las normas culturales. Por ejemplo, ir mal en el colegio, el nivel social, las influencias culturales...
En resumen la personalidad se ve modulada por el ambiente social y por las conductas y las formas de relacionarse que se dan en los grupos en los que se desarrolla.

¿AMBAS SON LAS CAUSAS DE LOS PROBLEMAS DE COMPORTAMIENTO EN EL AULA?
Existen muchos motivos por los que el niño puede tener problemas de comportamiento.
En primer lugar hay niños que nacen con una cierta predisposición a tener una personalidad en la que la agresividad es uno de sus rasgos característicos. No obstante, la educación y las experiencias que el niño vivirá modelarán estos rasgos de personalidad iniciales.
En definitiva, el ambiente dentro del cual el niño se desarrolla tiene una influencia, a veces decisiva, sobre su propio comportamiento. Por ejemplo, la emigración de uno de los padres, los malos tratos por parte de sus progenitores... da lugar a una cierta hostilidad hacia las personas más próximas y la sociedad en general. También la excesiva sobreprotección de los padres puede causar agresividad en los hijos, ya que éstos suelen mostrar una escasa intolerancia a las frustraciones.
Es decir que, como hemos visto, tanto la personalidad como la conducta social pueden causar problemas de comportamiento en el alumno.

¿ES NUESTRO DEBER COMO EDUCADORES FORMAR UNA DE LOS DOS O AMBAS?
Los profesores, junto con los padres los hermanos y los amigos somos las personas que más influímos no sólo en la educación del niño, sino también en el desarrollo de la personalidad. Nuestra actitud puede ser altamente beneficiosa o perjudicial para él.
Nuestro deber como educadores es forma en:
- LA PERSONALIDAD: a través de las relaciones profesor- alumno a través de una relación de mutuo respeto y confianza. El alumno aprende tanto por lo que ve en éste (por su ejemplo) como por lo que dice.
- LA CONDUCTA SOCIAL: El profesor tiene un papel de mediador también en el campo de las relaciones del niño con el resto de los alumnos, ya que puede favorecer su socialización e integración, especialmente en el caso de los tímidos o con dificultades para relacionarse con los demás.